VIH en Tabasco: Aprender a vivir con una bala perdida dentro

Salma Abo Harp
February 3, 2017

Una pastilla cada doce horas permite que Elisa gane una batalla dentro de su cuerpo. Tímida, me pide que omita su nombre, por eso Elisa no es Elisa, es una entre 125 mil mexicanos que viven con VIH, toman antirretrovirales para vencer al virus, y que también libran otra batalla en el exterior contra la discriminación e intolerancia hacia los portadores del virus, esa es la razón por la que Elisa no quiere ser identificada.

Para esta mujer tabasqueña, tomar con constancia la pastilla es parte de la ofensiva que evita la propagación del virus. “Aquí lo primordial es que, si sabes que eres portadora, tomes tu medicamento. Te puedes embarazar, hasta ahora lo sé, pero tienes que apegarte mucho a lo que es el tratamiento realmente”. Ella es morena y de anchas formas, fue diagnosticada con VIH hace dos años. Al narrar un poco sobre su día a día, su mirada sigue atenta a su hijo de año y medio que juega con unas corcholatas esparcidas sobre el suelo. El niño está libre de VIH; aunque el embarazo la tomó por sorpresa, Elisa se aseguró de no trasmitirle el virus a su hijo, siguiendo al pie de la letra el tratamiento indicado en el Centro Ambulatorio de Prevención y Atención en Sida e ITS (CAPASITS).

Al igual que miles de mujeres Elisa fue infectada por su pareja:  95.1% de las trasmisiones son por vía sexual. “A nivel biológico, se ha comprobado que en las relaciones heterosexuales la mujer es de dos a cuatro veces más vulnerable a la infección por el VIH que el hombre”, explica una hoja informativa del 2014 del CENSIDA. En 1990 existían 6 mil casos de VIH y SIDA en mujeres, para el 2013 la cifra se incrementó más de seis veces con 36 mil casos según estimaciones de conjuntas ONUSIDA Y CENSIDA.

Diana del Ángel Luévanos, jefa del Departamento de Psicología del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Mujer, es la encargada de brindar la atención psicoterapéutica a los pacientes diagnosticados con VIH. “Desde hace 10 años que empezó la clínica de VIH en el hospital de la mujer, hemos atendido a 322 mujeres; de estas son mujeres de escasos recursos que solamente han tenido una sola pareja sexual, la cual es su pareja en unión libre o casada y no sabían del diagnóstico porque nadie está acostumbrado a hacerse una prueba de VIH de rutina”, expone Diana.

En México la transmisión del VIH ha incidido más entre hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), trabajadores sexuales y usuarios de drogas intravenosas, sin embargo, existen zonas del país donde la epidemia es más heterosexual, pues hay más casos de mujeres infectadas. Los estados de la región sur del país concentran los mayores casos de VIH/Sida en mujeres. En el periodo comprendido entre 1983-2015, Tabasco ocupó el cuarto puesto con 24% de mujeres infectadas por el VIH del total de casos registrados en la entidad, superado por Oaxaca (25%), Veracruz y Guerrero (26%) y Chiapas (30%), en el primer lugar.

De acuerdo con datos de la psicóloga, la estadística ha demostrado que desde el inicio de la pandemia esta ha afectado a más hombres que a mujeres, aunque en los últimos años la cifra de infecciones en la población femenina aumentó: “Ha subido casi al 20 por ciento de mujeres que viven con VIH, entonces la tasa está empezando a subir, está empezando a impactar a las mujeres. Y creo que una de las cosas que vamos a empezar a ver es que va a continuar este comportamiento. ¿Por qué? Porque las que menos nos hacemos las pruebas somos las mujeres”, afirma la psicóloga.

En 1984 existían 4 casos de VIH o Sida en hombres por cada mujer, el año siguiente la proporción subió a 11 casos en hombres por cada mujer; en los últimos años la cifra disminuyó manteniéndose como una constante: por cada caso de VIH o Sida en mujeres existen 4 casos en varones, de acuerdo con CENSIDA.

El contexto de desigualdad social y económica en el que viven las mujeres las coloca en riesgo frente al VIH. El empoderamiento femenino es importante para enfrentar esta pandemia. La psicóloga detalla: “Cuando hay oportunidad hacemos eventos grandes, y al principio era difícil que pudieran salir y mostrarse, pero ahora donde les llamo “vamos a hacer esto” vienen. Son mujeres empoderadas, gracias también a los esfuerzos de la ICW (International Community of Women living with HIV) y del grupo Mariposas, conformado por mujeres que viven con VIH en Tabasco con el respaldo de ICW a través de Mariana Cruz Vera, entonces ellas están cada vez más empoderadas y le dan un rostro al VIH femenino”. 

Al 2015, Tabasco tenía la octava tasa de casos de VIH y Sida de acuerdo con CENSIDA: 254 casos por cada 100 mil habitantes. Para Luévanos, esta cifra es causa de la falta de educación sexual: “De alguna manera creemos que estar casada es una vacuna, no tenemos la costumbre de hacernos una prueba de VIH.  Hay gente que ha pasado toda la vida y no se la ha hecho, porque también acudir al Centro de Salud o acudir a un laboratorio y hacerse la prueba es difícil, ya que el mismo personal discrimina o ve o cuestiona o juzga por qué se hace la prueba de VIH, entonces no tenemos la cultura de hacernos la prueba, creemos que estamos vacunados, creemos que mi pareja no me es infiel, creemos que la persona con la que estuve se veía sana, no tenía nada y además es mi conocido, entonces tenemos la perspectiva de que a nosotros no nos puede pasar y sin embargo sí pasa”.

José Cruz Guzmán Matías, dirigente de la Asociación Civil Tabasqueños Unidos por la Diversidad y Salud Sexual (Tudyssex), considera que la pandemia de VIH en el país se ha feminizado: “La feminización se da precisamente en las mujeres monógamas. Las mujeres que tienen solo una pareja sexual que puede ser su novio, su esposo o el amante. Ellas están dedicadas a la casa y el hombre ha tenido tanto permiso de poder relacionarse sexualmente con quien quiera, entonces la mujer, la monógama, no le exige al esposo: ponte el condón ahorita que vamos a tener relacione sexuales. Porque entonces el hombre va a decir, ¿por qué quieres que usemos condón?, ¿será que me estás engañando? Imagínate las mujeres indígenas, no le exigen al compañero que usen un condón al momento de tener relaciones sexuales, cuando saben que sus compañeros emigran a otras ciudades para trabajar y regresan; o las mujeres que viven en la ciudad y están dedicadas nada más a ser amas de casa”.

En 1997 el abogado fue diagnosticado como VIH positivo, desde entonces brinda apoyo a personas seropositivas. En 2005 conforma Tudyssex junto a su pareja: “Había mucho trabajo qué hacer. La misión que tenemos es contribuir que en el estado disminuyan la tasa de infección del VIH y otras ITS, a hacer conciencia de que la sexualidad se ejerza con responsabilidad, el uso correcto y consistente del condón, abatir la discriminación, la misoginia y la homofobia”.

La discriminación es parte de la enfermedad. Para combatir el virus es necesario prevenirla hacia portadores del virus, pues las situaciones discriminatorias evitan que quienes viven con VIH reciban una atención de calidad, o les impidan un desarrollo pleno en la sociedad. En Tabasco, desde el 2009, se decretó el 19 de mayo como el día estatal contra la discriminación y la homofobia. Diez años después se convirtió en el estado número 31 en aprobar la Ley Estatal para Prevenir y Eliminar la Discriminación.

En México la ignorancia en la población respecto al virus, propicia a que las personas seropositivas crezcan en un ambiente hostil. Datos de la Encuesta Nacional Sobre Discriminación en México muestran que 35.9% de las personas encuestadas declararon que no aceptarían que en su casa viviera una persona con VIH/Sida; y 43% no aceptaría que vivieran homosexuales. Entre 2011 y 2016, el CONAPRED analizó 276 casos como presuntos actos de discriminación hacia personas que viven con VIH.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), publicó en diciembre de 2014 El VIH y el Sida en números: “Desde sus orígenes la pandemia de VIH ha constituido un reto para los derechos humanos, debido a que los grupos que inicialmente se identificaron como los más afectados formaban parte de las poblaciones previamente estigmatizadas y discriminadas (…). El estigma y la discriminación contra estos grupos dificultan el que busquen atención médica oportuna, e incluso que tomen medidas adecuadas de prevención para evitar la transmisión de VIH, por lo que es imprescindible hacer campañas de prevención focalizada, dirigidas a estos grupos específicos” dice el texto.

José Cruz cree que el gobierno estatal falla en la realización de campañas dirigidas a los grupos focales en donde existe una alta incidencia del VIH, tales como hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) y trabajadoras sexuales. Además, considera muy importante promover la aplicación de pruebas de detección en mujeres embarazadas.

Para conocer cuáles son las campañas de prevención de VIH en el estado, se realizó una solicitud de información con folio 000817 dirigida a la Secretaria de Salud de Tabasco, a la que ésta dependencia respondió: “La Secretaría de Salud del Estado, ha implantado campañas permanentes de prevención todo el año (01 enero-31 Diciembre), que contemplan la promoción del uso correcto del condón y de la detección temprana de VIH, en el mes de diciembre se hace promoción especial por ser celebrarse el día mundial de la lucha contra el SIDA”. Este medio solicitó saber también el nombre de las campañas, información que no fue precisada por la dependencia.

Otro de los problemas que dificultan la adherencia al tratamiento antirretroviral, es la discriminación de las personas que trabajan en los servicios de salud hacia los portadores del virus. En 22 años la CNDH documentó mil 222 expedientes de quejas que contenían mil 509 hechos violatorios de los cuales más de la mitad fueron por negativas de prestación de servicios de salud, violaciones a los derechos de los seropositivos o enfermos de sida, negligencia médica, omisión al suministrar medicamentos y negativas de atención médica a los portadores del virus.

La CNDH ha emitido 28 recomendaciones a organismos públicos referentes a las violaciones de derechos humanos contra portadores de VIH/Sida. Por su parte, En Tabasco, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), ha emitido 10 recomendaciones al Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET) por la omisión al suministrar medicamentos a dos personas con VIH que reciben el tratamiento antirretroviral en esta institución.

De acuerdo con el dirigente de Tudyssex, en el estado, entre junio y noviembre de 2016 hubo omisiones de la Secretaria de Salud para aplicar pruebas de laboratorio a los pacientes con VIH, un instrumento esencial en el tratamiento que mide la carga serológica en el paciente. “En el ISSET hay problemas siempre sobre la entrega oportuna de medicamentos antirretrovirales y ha habido desabasto, entonces nosotros como organización hemos pugnado por hacer conciencia a los burócratas que viven con VIH, para que pongan las quejas respectivas ante la comisión de derechos humanos y presionar de esa manera”. Las 10 recomendaciones emitidas por la CEDH al ISSET se derivan de las quejas presentadas por el dirigente de Tudyssex.

En el país, una de cada tres personas desconoce que tiene VIH. La pandemia de VIH y Sida provoca casi 5 mil muertes al año en México, según cifras oficiales, a pesar de que desde 2003 la terapia antirretroviral para el VIH y el Sida es universal y gratuita. En una de sus hojas informativas, el CENSIDA pormenoriza esta situación: la tasa de mortalidad no se ha logrado disminuir en forma deseable y se ha incrementado continuamente en las mujeres.

Cifras oficiales registran que los tabasqueños son también quienes poseen las tasas más altas de muertes por VIH a nivel nacional. En el periodo comprendido entre 2008 a 2014 murieron 17 hombres por cada 100 mil habitantes en el estado; la tasa de mortalidad femenina también se encontraba en el primer lugar y fue igual a la del vecino estado de Veracruz, con 4 muertes por cada 100 mil habitantes en Tabasco. La tasa de mortalidad nacional por el VIH/Sida en 2015 fue de 3.9 decesos por cada 100 mil habitantes, Tabasco supera esta cifra casi tres veces, con 10.4 decesos.

Para José Cruz, ser portador del VIH no es sinónimo de muerte. Al inicio de su tratamiento tomaba más de 20 medicamentos, desde entonces, tras 18 años de avances en las investigaciones el número disminuyó a dos. Especialistas sostienen que la adherencia al tratamiento eleva la sobrevida de los pacientes incluso a más de 40 años. “Quien se entera que vive con VIH y se empodera y trata de tomar las riendas de su vida con más objetividad va a tener calidad de vida”, expresa el abogado y agrega “aprender a aprender a vivir con la bala perdida que se introdujo en el cuerpo”.

En el número 57 de la revista Salud Pública de México con fecha del 2015, se publicó un artículo titulado “Mortalidad hospitalaria en pacientes con infección de VIH: a diez años del acceso universal a TARAA en México”. En este estudio científico realizado en hospitales del país se concluía: “a pesar del acceso a la TARAA por más de 10 años, las causas de muerte hospitalaria en pacientes con VIH siguen siendo eventos definitorios de sida. Se identificó un alto porcentaje de muertes potencialmente prevenibles que reflejan la existencia de pacientes graves con diagnóstico tardío que no fueron enlazados a la atención médica oportunamente. Es urgente ampliar los programas de detección del VIH para hacer accesible el diagnóstico temprano en contextos y estrategias diferentes a los que ahora se tienen”.

Las campañas para la prevención del VIH son débiles en Tabasco -afirma José Cruz- y considera que entre las personas no existe la costumbre de realizarse pruebas de detección, por ello Tabasco ocupa el primer lugar en tasa de muertes del país. En Tudyssex, una forma de contribuir a que las cifras disminuyan, es aplicando pruebas rápidas de detección. En 2016 realizaron alrededor de 100 pruebas; la falta de manos en la A.C. obstaculiza sus esfuerzos para la aplicación de más pruebas. Una detección oportuna evita que el VIH sea sinónimo de muerte.

Promover la cultura de prevención del VIH y enfermedades de transmisión sexual mediante el uso del condón es una estrategia básica para acabar con la pandemia. Según reportes de ONUSIDA “Un reciente análisis de modelos globales estimó que los preservativos habían evitado hasta 45 millones de nuevas infecciones por el VIH desde el inicio de la epidemia del VIH. Para muchos jóvenes de todo el mundo, los preservativos siguen siendo la única opción realista para protegerse”. Desde Tudyssex se ha implementado esta estrategia, repartiendo condones y concientizando a la población pues, de acuerdo con su dirigente, en una relación sexual “la responsabilidad es de los dos”.

 

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